nube naranja pero lluvia azul

a veces la lluvia sabe.
conoce el tiempo exacto para caer, para acompañar un regreso silencioso con el ánimo un poco sombrío a causa de un oscuro atardecer.
las calles corren hacia atrás mientras las luces se quedan suspendidas en mi espalda. Frente a mí hay un chico que baila, basta ver sus ojos para notar que su cuerpo en realidad no está aquí, él está volando en ese espacio al que no accedo, él está allá y yo aquí, viéndolo bailar, viéndolo volar.
una ventana me acompaña, a mi izquierda. me inquietan las calles que se recorren tan fácil, da la sensación de que más adelante te caerán y te roerán, prefiero las calles que te llenan de obstáculos, que hacen lento tu caminar, son las calles que me enseñaron a mirar, y a pensar.
el cielo aún es azul a pesar de esa nube que debería ser oscura, pero que carga el naranja de nuestras culpas, y lentamente descarga sobre nosotros esa luz antinatural.
