oh qué será, qué será

Mira pues no sé si será la clásica nostalgia post viaje, nostalgia de lo que se vivió y de lo que quedó pendiente, pero tengo como una pequeña tristeza por dentro, y me suele pasar que estas pequeñas tristezas llaman a otras que andaban por ahí dando vueltas, y mira que me he descubierto al final del día pensando en algo, y ahora que caigo en cuenta no es algo nuevo, ya la semana pasada pensaba en eso, y es esto: otra vez. Otra vez me siento como caminando sin rumbo, digo, no le encuentro mucho sentido a nada de lo que hago, nada ves?
Y me duele, me siento triste, es como un vacío que tengo adentro y al que le tengo un nombre en secreto pero del que no me gusta hablar.
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Me dirás (y yo también me lo diría) que no tengo de que quejarme, tengo a mi familia, mis amigos, aikido (¡tercer kyu!), este mundo especial que me trajo el blog, los libros, la música. Y sí, claro, es cierto. Pero me falta algo, y no estoy segura de saber qué es.
Sabes qué me da miedo? hace algunos años, cuando el pan de cada día eran las sombras que me soplaban frío por todas partes gritándome que mi vida no tenía sentido y entonces para qué vivir, me ocurrió que un buen día decidí (o fue acaso una revelación) que no necesitaba un "sentido" no necesitaba ver el final del camino para disfrutarlo... fue el día en que descubrí el cielo como remanso de paz y tranquilidad para mi alma, el día en que descubrí que las flores me podían regalar sonrisas, el día en que descubrí en fin que las pequeñas cosas que inundan la cotidianidad me hacían tan bien, me podían hacer tan feliz... y me da miedo ahora que aquello no haya sido una "revelación" sino un velo que me puse en los ojos para poder seguir.
Claro, claro, estos pensamientos me vienen porque estoy como estoy, y quizá mañana todo sea distinto.
Pero de todas formas esta como ese calorcito húmedo que asalta debajo de los ojos. Este vacío.
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En esto pensaba hace un rato mientras caminaba por el centro comercial, comiendo helado. Y al cuestionarme por esta costumbre de estar insatisfecha con lo que tengo, de repente se me ocurrió pensar que la recurrente insatisfacción es el motorcito que nos mantiene en movimiento.
Sí, me dije. ¿Pero por qué gusta de acompañarse con este agudo dolor ?

Darunia dijo
No sabes como te entiendo. A mi también me ocurre infindad de veces. Aparentemente lo tengo todo, pero algo en mi interior me dice que no tengo nada.
Y me entra nostalgia de no sé qué cosas. Y añoranzas. Y me siento sola, aunque esté rodeada de gente y de mi familia.
pero esto es algo con lo que cargo desde toda mi vida, y he tenido que aprender a vivir con ello. Menos mal que me da un respiro de vez en cuando. Y entonces me siento bien y feliz con la vida.
Un besito.
20 Diciembre 2006 | 09:25 AM