él

me deja en un sitio muy especial una canción, una canción que es tan él, y que me llena de tantas cosas bonitas , me trae la luz de aquel tiempo y, de repente, me doy cuenta que esa luz aún está en mí, aunque ya no seamos uno, aunque ahora seamos dos que se tienen y se encuentran y, de torpes que son, se desencuentran, aún así esa luz que él puso en mí, y que nació en mí a causa de él, está aquí, y me ilumina de una forma increíble, y es tan hermosa, y yo en un momento me siento tan profundamente feliz de estar viva, de vivir y amar, y haber amado, y haber sido amada, y ser amada...
gracias a mi queridísimo gato.
(y aunque la idea era una mariposa diferente cada vez, pues tuve que poner de nuevo esta, y es que esta mariposa ya es tan él... entonces, digamos que es otro vuelo de esta mariposa que con sus alas desborda el color que hay en mí y me llena el cuarto y, por gratísimos momentos, la vida).
